La noche de Halloween

La Noche de Halloween

Muchos son los que esperan impacientes que llegue la noche de halloween el 31 de Octubre, para sacar sus disfraces más grotescos, sus caretas más horripilantes y disfrutar de una “noche de miedo” acompañado de los amigos o conocidos.

Redactado por David Flores

Son muchas las actividades que se ofertan en nuestra ciudad para poder disfrutar de la noche de halloween, dedicada a los misterios del más allá, entre ellas, la Ruta Especial de Halloween que organiza la Asociación del Misterio Osiris al conocido como Hospital de San Pablo o “Sanatorio de los Muertos”, donde de la mano de dos profesionales de la parapsicología, Selena Grimes y David Flores, se realiza una introducción a la investigación parapsicológica (realización de sesiones de psicofonías, empleo de instrumentos de investigación, etc) y una ligera incursión al mundo esotérico con un Ritual especial de la Noche de Halloween… Una propuesta para los amantes de las emociones fuertes que no deben perderse.

La noche de Halloween

El Origen de la noche de Halloween

Pero también es cierto, que hay muchas personas que critican la celebración de este día, pues piensan que es una “americanada” más importada a nuestro país por unos cuantos y que se está extendiendo cada año más y más en nuestra sociedad… Nada más lejos de la realidad, pues el origen de la festividad de la noche de halloween debemos buscarlo hace siglos o más bien, milenios atrás en los pueblos celtas.

A comienzos de nuestra era (hace más de 2000 años), había una creencia celta por la cual, en la noche de Samhain se apagaban todas las luces para de esta forma evitar que la muerte no tocara a la puerta.

Según los druidas y los antiguos sacerdotes paganos de la cultura celta, en esa noche, los espíritus volvían a caminar por la tierra con el objeto de poseer el cuerpo de los vivos, de ahí que no se encendieran fuegos y todo permaneciera frío y a oscuras, vistiendo incluso la población, ropas oscuras o incluso algunos se amortajaban, para que de esta forma, los muertos no se fijaran en ellos y poder continuar con vida.

Por otro lado, los celtas celebraban también en este día el final del verano y de la época de las cosechas, por lo que comenzaba el año nuevo. Con el paso del tiempo, a esta tradición se le comenzó a denominar “All Hallows Eve” (Todos los Santos), que dio paso a la palabra Halloween y que ha sido exportada a todo el mundo.

Del mismo modo, esta fecha del 31 de octubre, era un día dedicado a dos de los principales dioses celtas, la diosa de la guerra y de la muerte, Morrigan y el Dagda, una deidad secundaria relacionada con la abundancia.

Como podéis comprobar, la celebración de Halloween, si bien tenía un origen con carácter lúgubre, también aglutinaba tradiciones culturales de diferentes pueblos, aunque de dichas tradiciones originales, poco queda hoy en día.

Hay otro aspecto de Halloween aún menos conocido por todos. Su tradición dentro del cristianismo… sí, sí… tal y como lees… y es que tras la conquista de los territorios celtas por los romanos, las tradiciones de los nuevos territorios adheridos al Imperio fueron calando en la población, por lo que no tardó en extenderse por toda Roma. Dado que la Iglesia formaba parte de las instituciones del Imperio, esta asumió como suyas algunas de estas tradiciones celtas, como era el “All Hallows Eve”.

La noche de Halloween

La tradición americana

Pero, ¿por qué tenemos la creencia de que es una festividad importada de América?… La respuesta es sencilla. En 1845, Irlanda, uno de los países con mayor tradición celta, sufrió su peor crisis económica y social, la conocida como la Gran Hambruna Irlandesa, en la que muchísimos de sus habitantes emigraron a diferentes países del mundo, siendo el que mayor número de inmigrantes acogiera, Estados Unidos.

Estos irlandeses emigrados, llevaron consigo no solo sus pertenencias materiales, sino también sus tradiciones más arraigadas, entre ellas el “All Hallows Eve” que se convertiría por la deformación lingüística en el actual Halloween, aunque en tierras americanas tomara un cariz mucho más pintoresco.

Hasta aquí la historia a grandes rasgos de una tradición, la de Halloween, que con un origen pagano, se ha convertido en una celebración con tintes plenamente festivos e incorporada a nuestra cultura de la que disfrutamos niños y mayores de una forma totalmente ajena a su pasado.

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