La música de la Semana Santa: una joya a la altura de los mejores autores clásicos de la historia

Se acerca una de las semanas más grandes, y desde MusicCalidad nos descubren hoy toda la grandeza que se encuentra en las cofradías y bandas de Andalucía con la música de la Semana Santa.

Redactado por Pablo Gañán, presentador de MusicCalidad.

La música de la semana santa

 

En MusicCalidad no se nos caen los anillos y sólo nos casamos con la calidad sin mirar el género, el artista o el entorno social que rodea a un estilo musical como pueden comprobar en cualquiera de nuestros podcast: este por ejemplo (clic aquí), y en estas fechas cercanas a la Semana de pasión de Jesucristo, queremos descubriros la grandeza musical que se esconde en el submundo de las cofradías de la Semana Santa de Sevilla y Andalucía en general.

 

La rendición de Stravinsky

“Estoy escuchando lo que veo y estoy viendo lo que escucho”, exclamó, arrobado, el universal compositor soviético Igor Federovich Stravinsky, el Miércoles Santo de 1921, al contemplar el grácil y simétrico balanceo de un paso de palio coordinado sutilmente con los acordes musicales de una marcha cofradiera.

Acto seguido, Stravinsky mostró a su acompañante su deseo de felicitar al maestro que dirigía la banda, por la espléndida ejecución de la obra que ésta acababa de interpretar. No deja de ser interesante que todo un genio de la música se viera sorprendido por este género musical tan circunscrito a nuestra tierra y tan desconocido fuera de la misma.

Con su expresión, Stravinsky concibió la escena que contemplaba como la suma de una serie de elementos totalmente conjuntados a inherentes entre sí, donde la música ocupaba un puesto de especial relevancia.

Hoy en día, nosotros mismos no podemos concebir la Semana Santa sin la música, como tampoco podemos concebir el discurrir de un paso de palio sin una marcha cofradiera o los sones de una capilla de música, con la excepción, claro está, de la silente estación de penitencia, con la que algunas Hermandades y Cofradías dan culto público a sus Venerables Imágenes.

Hay quien opina que “el papel que desempeña la música en la Semana Santa es tan importante que gracias a ella se puede escuchar hasta el silencio”.

Origen de la música procesional

Pero la incorporación de instrumentos musicales a los desfiles procesionales tuvo su origen en época muy remota. En los albores del s. XVI ya figuraba en las procesiones que se celebraban en Sevilla – caso, por ejemplo, de la conocida como Cofradía de las Cruces – dos trompetas que “tocaban de dolor”, en realidad, dos clarines conocidos con el nombre de trompetas dolorosas, cuya misión consistía en ordenar cuándo el paso tenía que detenerse o reemprender la marcha.

También, en las reglas de la Hermandad de la Vera Cruz de 1538, se cita que “cuatro trompetas de dolor” marchaban tras las andas del Crucificado.

Sin embargo, no hay constancia exacta, en la actualidad, del año exacto en que se incorporaron los distintos tipos de bandas a las procesiones de Semana Santa. Sabemos que en el programa de festejos que se celebraron en Sevilla para conmemorar la proclamación de la Inmaculada Concepción como patrona de España y de sus territorios de ultramar (1761-1763), se incluía “un concierto de música, trompetas y clarines organizado por la Primitiva Hermandad de Nazarenos de Sevilla”.

Por algunos textos de la época se sabe que, a principio de 1800, ya figuraban bandas de música tras los pasos de palio sevillanos. En aquel tiempo era usual que una música de capilla acompañara al Cristo y tras el paso de palio marchara “una música marcial tocando marchas fúnebres”.

La música de la semana santa

Las marchas fúnebres son lentas, de corte triste y luctuoso, y carecen de partes de cornetas. Entre sus muestras más tradicionales están: “Ione”, adaptación del aria de la ópera italiana del mismo nombre, obra de Manuel Font Fernández, “Virgen del Valle”, primorosa y centenaria composición de Vicente Gómez-Zarzuela, y “Jesús de las Penas”, inspirada partitura de Antonio Pantión.

El capítulo de marchas fúnebres es, pues, riquísimo, mucho más de lo que pudiéramos llegar a pensar, puesto que era un género en boga. Incluso en la llamada por muchos “música clásica” encontramos este tipo de composición desde los albores mismo del Romanticismo, como es el caso del segundo movimiento de la Tercera Sinfonía de Beethoven: Marcha Fúnebre, “Alegro Assai” y, unos años más tarde, la incluida de Chopin en su Sonata en Si Bemol Menor, Op. 35, que, por cierto, primero fue compuesta sólo como marcha fúnebre, añadiéndole en 1839 los restantes tiempos. Tampoco podríamos olvidar la espectacular y sobrecogedora de Sigfrido, de El Ocaso de los Dioses, de Ricardo Wagner.

Este es el estado de nuestra música procesional cuando aparece la primera partitura ex profeso para una procesión que escribiera José Font y Marimont: “Marcha Fúnebre dedicada a la Pontificia Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Dulce Nombre de Jesús, Sagrado Descendimiento de nuestro Señor Jesucristo y Quinta Angustia de María Santísima”, más conocida como “La Quinta Angustia”.

Sin embargo, en opinión de otros expertos como Abel Moreno y Francisco Melguizo, con antelación a la llegada de José Font y Marimont, en los desfiles procesionales hispalenses ya se interpretaban marchas fúnebres adaptadas de famosas obras clásicas. “El Ocaso de los Dioses” (Wagner), “Julio César” (Schumann) o “La Marcha Fúnebre de Chopin”, son algunos ejemplos de ello.

Este uso comenzaría a cambiar desde el momento que el ilustre músico mayor de Soria 9, fechara y firmara “La Quinta Angustia” el 8 de abril de 1895.

La música de la semana santaTan sólo tres años después (1898), Vicente Gómez-Zarzuela firma “Virgen del Valle”, auténtica joya del género, por su sensibilidad y belleza.

Posteriormente, llegarían los hermanos Font de Anta con las dos obras cumbres del repertorio general de la música cofrade, “Amarguras” o “Soleá dame la mano”, entre otras maravillas de grandioso valor artístico

Tras estos años de finales del XIX y principios del XX de predominio a este estilo fúnebre, aparece la figura del músico militar sevillano Manuel López Farfán, quien, con sus renombradas marchas “Pasan los Campanilleros” (1924) y “La Estrella Sublime” (1925), crea une estilo más alegre y popular que revoluciona el estilo de música procesional imperante por aquella época.

En estas marchas, el ritmo se aviva y la melodía transpira un aire jubiloso y triunfal que no se desprende de los fúnebres. El cuerpo de cornetas le confiere a ciertas marchas “de palio” gran brillantez y marcialidad, propias de la personalidad marcadamente militar de sus autores.

La nueva línea es, ni más ni menos, que un estilo que rompe con lo todo lo anterior, es la extroversión de los sentimientos, la búsqueda del efectismo al que más tarde seguirá lo populachero.

La música de la Semana Santa en la actualidad

A partir del Siglo XX se desarrollan otros géneros dentro de la música procesional, las bandas denominadas “Agrupaciones musicales” que aglutinan en su instrumentación todo tipo de instrumentación de metal basando las composiciones y melodías en la trompeta, y las “Bandas de cornetas y tambores” que tienen en ese maravillosa imperfección de la corneta la frecuencia perfecta para levantar las almas a cualquier persona, razón por la que hoy día gozan de una legión de aficionados y seguidores al nivel de muchos artistas musicales de gran fama en España, metiendo, en algunas ocasiones, miles de personas en sus conciertos.

La música de la semana santaBandas como Tres Caídas de Triana con piezas como “Al Cielo Rey de Triana” Las Cigarreras con “Eucaristía” Banda del Sol, Presentación al Pueblo de Dos Hermanas con “Madre”, Rosario de Cádiz con “Eternidad” o Esperanza de Málaga con “Regazo de Esperanza” deleitan tanto en sus composiciones como en sus interpretaciones gozando del respeto y admiración de músicos y críticos de enjundia.

Tal es el nivel y calidad que han alcanzado estas bandas de cornetas, que incluso han traspasado las fronteras de su género y se han atrevido a llegar al Rock gracias al maestro rockero Silvio en los años 80 con canciones como “Swing María” y al pop actual más internacional de la mano del artista “Señor Gañán”, el cual está compartiendo estos tesoros musicales a aquellos que lo desconocen en el lenguaje musical más universal: el de la música Pop para la asimilación de cualquier ciudadano del planeta, en el que productores musicales de mayor éxito en la actualidad (Kim Fanlo y Jordi Cristau) han trabajado en la búsqueda del sonido para lograr la frecuencia perfecta para transmitir las sensaciones originales de esta música sin llegar a profanarla.

Passyon”, la canción que adapta la marcha “La Pasión” de Tres Caídas de Triana es, quizás, su principal hit, aunque también ha cosechado éxitos con maravillosas obras como “Le toca a tu corazón” (marcha “Costalero del Soberano” en pop”), “Tengan la amabilidad de ser Felices” (Marcha “Bendición” en pop británico”) o “Fraeternidad“, su último single que lleva la citada marcha “Eternidad” del Rosario de Cádiz a la música más actual.

Cristina Luque

Marketing Manager, especialista en el ámbito empresarial y técnicas Inbound. Apasionada de la comunicación, de la radio y de Neo FM.

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