Conversación con Arte en la Fundación Focus

Conversación con Arte en la Fundación Focus

El pasado miércoles 4 de abril pudimos asistir a la primera Conversación con Arte en la Fundación Focus. Esto será un evento que se repetirá en el tiempo trayendo en cada momento a diferentes personalidades del mundo del arte: críticos, comisarios, artistas, gestores… tomando como lugar la misma Fundación Focus.

Redactado por Fernando Sánchez, colaborador de Toda Una Amalgama

Esta primera conversación corrió a cargo del artista Antonio López (Tomelloso, 1936) a raíz de su obra Membrillero (1990). La iniciativa de la Fundación responde a organizar y generar una serie de experiencias en torno al arte contemporáneo, materia en que se han iniciado mediante su exposición

Un panorama del arte actual en la Colección Focus, vista a su vez en el Hospital de los Venerables

Asimismo, esta ha sido la sala donde hemos podido entablar conversación con el artista, diálogo dirigido por Anabel Morillo, directora general de la Fundación, y Mar García Ranedo, artista y profesora en la Universidad de Sevilla.

La diferencia de edad entre artistas –Mar y Antonio- hace que la brecha generacional sea cuanto menos palpable, ingrediente que nutre la misma conversación al establecer una serie de nuevas perspectivas en el diálogo al mostrarnos el lado más humano del entrevistado.

Esta mismo nos habla de cosas tan íntimas como el tiempo, la dilatada manera que tiene de “nadar a contracorriente” en tanto no produce al vertiginoso ritmo de mercado, sino más bien es creación sin prisa, una “lucha por ser antiproductivo”. Sin embargo es ese mismo paso del tiempo la mayor prueba de efectividad que rodea a la obra, pues, en palabras del autor, “el mayor peligro que se corre es el desapego”.

Conversación con Arte en la Fundación FocusHabla de esto como una maldición, un “desenamoramiento” con respecto a la obra en sí. Por ello establece la contrapartida de una “ligera obsesión”, ejemplificándolo con el primer árbol pintado: La parra (1995). Sobre este, nos cuenta cómo ha formado parte de su infancia, cómo los ha visto y vivido con ellos y aquel sentimiento de ser “como lo que tengo que trabajar”. Así pues, Antonio López pinta cosas cercanas, cosas cotidianas y relacionadas con su mundo, por ello se encuentra pintando ciertas vistas de Sevilla.

Nos habla de cómo Sevilla es una ciudad con estética, del amor profesado a su Tomelloso natal y la debilidad que supone la ciudad andaluza. Lo plantea casi como una investigación al mencionar el cómo le fascina tanto las personas tan importantes y “fantásticas” surgidas gracias a la misma –a este respecto menciona continuamente a Velázquez-. Ve también una suerte de embrujo nacido de la sangre, de la oscuridad y el dramatismo, de cuadros contemplados en donde la cotidianeidad de las personas se transmuta con la violencia presentada por algunos individuos… Una ciudad “maquillada por la Belleza”.

Similar al planteamiento de Fernando Zóbel, idea la luz sobre Sevilla como fuente de dicha Belleza, una luz que tan solo hace caracterizar y resaltar la ciudad aún más si cabe. Esta idea le viene heredada del planteamiento impresionista, entendiendo aquel como la valentía de estos de salir a la calle, rebelarse contra la sociedad y pintar aquella realidad presente en sus vidas.

Esta primera conversación ha nutrido, ha presentado y ha elaborado un precedente en la línea a seguir de la Fundación Focus. Si bien la afluencia de gente fue cuanto menos cuantiosa, esperamos siga creciendo y ayude a la ciudadanía a interesarse e imbuirse en los círculos del arte contemporáneo.

Cristina Luque

Marketing Manager, especialista en el ámbito empresarial y técnicas Inbound. Apasionada de la comunicación, de la radio y de Neo FM.

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